Las sociedades llamadas “offshore” son aquellas que se constituyen bajo las leyes de un determinado país, donde cumplen las formalidades legales para obtener su personalidad jurídica y residen legalmente, pero actúan económica o comercialmente fuera de él. Por este motivo se les llama también sociedades no residentes.
Las sociedades offshore están acogidas a regulaciones legales y fiscales muy favorables. Excepto una pequeña cuota de registro anual las sociedades offshore no sólo están exentas del impuesto sobre sociedades, sino también de otros tributos habituales en la mayoría de los países.
Pero las ventajas fiscales de las sociedades offshore, no son ni mucho menos las únicas. Existen toda una serie beneficios adicionales que las hacen muy atractivas.
Así destacan por:
• Constitución rápida, simple y barata.
• No existen limitaciones en cuanto a la nacionalidad de accionistas y directores. A menudo es posible formar la sociedad con una sola persona que desempeña todas las funciones.
• Administración sencilla y económica.
• Estricta confidencialidad y un nivel mayor de protección de la privacidad.
• Ausencia de normas de capitalización delgada (thin capitalisation) lo que hace posible constituir una empresa sin desembolsar el capital suscrito.
• Normativa favorable para ciertas operaciones empresariales relacionadas con el capital, como la asistencia financiera a terceros, o la fusión de empresas.
• Libertad de inversión. En muchos países existen regulaciones financieras rígidas destinadas a la protección de los inversores, que dificultan o impiden la participación en determinados negocios, valores o fondos de inversión. Las sociedades offshore no están sometidas a este tipo de regulaciones, por lo que se abre todo un mundo oportunidades de inversión globales, a las que de otra manera no se tendría acceso.
• Posibilidad de redomiciliación de la sociedad a otra jurisdicción, sin detener la actividad de la empresa.
Por sus grandes ventajas, ya sean fiscales o de otro tipo, su enorme flexibilidad y la variedad de posibilidades de utilización que ofrecen, las sociedades offshore han crecido en popularidad y son empleadas ampliamente por particulares y empresas procedentes de los más diversos sectores de la economía.
Asimismo, existen muchos territorios offshore bien regulados, estables desde un punto de vista político, y sin control de cambio. Estos territorios resultan muy atractivos para las personas que residen en países con inestabilidad política, monedas débiles y estricto control de cambio; constituyen un buen instrumento para aquellas personas que deseen planificar sus asuntos económicos para preservar su patrimonio, transmitir patrimonio a sus hijos, mantener la privacidad, reducir el riesgo de confiscación por parte del estado, o para cualquier otra actividad.
En Yvancos & Abogados llevamos más de 30 años ocupándonos de desarrollar las estrategias personalizadas más adecuadas a las circunstancias y necesidades de nuestros clientes para ayudarles a disminuir la presión fiscal que soportan como personas físicas y jurídicas.
Intervenimos en las jurisdicciones offshore más atractivas.








