Joaquín Yvancos en el Mundo sobre el testamento de Ruiz-Mateos

Joaquín Yvancos en el Mundo sobre el testamento de Ruiz-Mateos

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Joaquín Yvancos en el Mundo sobre el testamento de Ruiz-Mateos

Once días después de la muerte de José María Ruiz-Mateos, a los 84 años, sus herederos ya conocen la existencia de un testamento cerrado gracias a un anuncio en el BOE publicado esta semana por el notario Carlos Pérez Baudín. El contenido del mismo es una auténtica incógnita. Según Joaquín Yvancos, amigo y ex abogado del empresario gaditano fallecido el pasado 7 de septiembre , se trataría de un documento de 2006, aunque desconoce «si más tarde volvió a hacer otro».

En los últimos años de su vida, Ruiz-Mateos no tenía prácticamente ningún bien a su nombre debido a sus innumerables causas abiertas en los juzgados (estafa, insolvencia punible…) y como medida para evitar la cárcel. La última vez que la pisó fue el pasado mes de julio, ya que estaba en busca y captura por no comparecer en un juicio. «Este testamento es una simple declaración de intenciones, nada más. Seguramente esté vacío», prosigue el letrado.

La gran parte de las propiedades reconocidas del polémico hombre de negocios están embargadas por la Audiencia Nacional. Las que no, a manos de testaferros o terceras personas. En definitiva, se trataría de un testamento envenenado. Su verdadera fortuna se encontraría fuera de España, presuntamente en paraísos fiscales como Belice, las Antillas Holandesas, Panamá o Andorra, tal y como advirtió el juez Pablo Ruz en el año 2012 en su auto sobre Nueva Rumasa. Este patrimonio lo controlarían actualmente sus hijos. Eso sí, lo harían al margen de la ley y, por tanto, es más que previsible que esta liquidez no figure en las últimas voluntades de José María.

El propio Yvancos denunció en 2012 el desvío de fondos a Suiza y contó que el fundador de Rumasa llamaba «huchita» a elevadas cantidades que se derivaban a bancos del país alpino. En 2006, suponiendo que el testamento estuviera fechado en ese año, José María era dueño de Nueva Rumasa, el ave fénix que nunca debió renacer de sus cenizas, y su situación legal era más halagüeña.Ruiz-Mateos: su testamento, envenenado