El Santander revendía productos por encima de su precio de mercado

El Santander revendía productos por encima de su precio de mercado

0

El Santander revendía productos por encima de su precio de mercadoSegún publica el diario.es, el Banco Santander revendía entre su cleintela determinados productos financieros por encima del precio real de mercado. Concretamente, entre los años 2008 y 2009, cerca de 3.300 clientes  invirtieron en “Valores del Santander” (bonos convertibles de carácter complejo) cantidades superiores a las cotizadas efectivamente en el mercado.

En este sentido cabe elogiar el papel de la CNMV, quien detectó esta situación irregular en Mayo de 2009, momento en el que el banco presidido por Ana Patricia Botín se comprometió a devolver el dinero cobrado de más a sus clientes (hasta 14 millones de euros).

Como se sabe, el organismo regulador aplicó una sanción cercana a los 7 millones por esta práctica, pero nunca hasta ahora se había explicado públicamente la motivación de dicha sanción.

Pero las anomalías cometidas en la comercialización de los Valores del Santander no se ajustan únicamente al momento de la colocación inicial del producto —Septiembre del año 2007—, sino que, conforme al informe del caso, la Fiscalía señala ante el Magistrado Ismael Moreno (en la Audiencia Nacional), que las presuntas irregularidades continuaron entre los doce y 24 meses posteriores, un periodo donde ya estaba vigente y operativa la Ley del Mercado de Valores que teóricamente refuerza la protección de los inversores.

Y es que la CNMV, esta vez sí, había detectado que el gigante santanderino había organizado en el año 2008 una especie de «Mercado Electrónico interno de Renta Fija” en el que se casaban las órdenes de venta de propietarios de Valores Santander con las de compra de nuevos clientes, con una salvedad: el precio de mercado era distinto al del nominal mostrado en los bonos.

El resultado de aquella investigación propició que el máximo regulador del mercado de valores en nuestro país solicitase una sanción muy grave contra la entidad (cercana a los 7 millones), una sanción que finalmente ha sido confirmada por la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional.

Similitud con las preferentes de Bankia

De algún modo el modus operandi del Santander en este caso recuerda bastante al perpetrado por Bankia en relación con las preferentes, donde se proyectó una suerte de mercado interno muy parecido, en el que los productos vendidos a los clientes estaban por encima del precio real de mercado.

Conforme han señalado los fiscales del caso a lo largo de la instrucción penal contra Banco Santander en la Audiencia, las contradicciones para explicar la gestión de este mercado “han sido palpables”: la entidad vendía sus valores por el 100% de su precio nominal (el nominal es el precio indicado en el papel de emisión original) cuando su cotización real de mercado estaba muy por debajo.

Los afectados por este engaño masivo han sido 3.300 clientes con transacciones valoradas en 48 millones de euros. La gran mayoría eran clientes de las oficinas ubicadas en las zonas de Alcorcón, Córdoba, Alcobendas, Sanlúcar de Barrameda, Madrid y Santo Domingo de la Calzada.

Un error en la red comercial

Al parecer todo parte de un error originado en el Área Tecnológica de la entidad, un departamento donde supuestamente habría partido la orden dirigida al resto de direcciones territoriales de la red sobre cómo efectuar la compraventa de Valores Santander.

Su máximo responsable, Juan de Dios Fontecha, tuvo que comparecer como investigado en la causa penal abierta. En su declaración del 15 de Mayo (2015) excusó la diferencia en el precio de venta a «un error en la red comercial«, derivando la culpa del presunto “error” hacia los trabajadores. Su testimonio está en armonía con el dictamen del Ministerio Público, quien también exculpa a la cúpula y señala a los trabajadores como responsables de las irregularidades.

Por su parte, la CMNV constata en su informe que este error en la red fue la justificación dada por el Santander en Mayo de 2009, precisándolo dos meses después (en Julio de ese mismo año) como un «error operativo» e identificando su origen en «una mala interpretación por parte de algunas oficinas de las instrucciones operativas sobre la realización de compraventas de Valores Santander reconociendo que se había generado un perjuicio para determinados clientes«. En ese momento la entidad se comprometió a resarcir el daño asegurando a los clientes afectados que se les reembolsaría «la diferencia entre el precio de mercado en la fecha de la aplicación y el 100% mediante ingreso en cuenta con la misma fecha valor que el adeudo«, es decir, casando a un precio idéntico al 100% del precio normal. Sin embargo la CNMV comprobó que, del volumen total de operaciones de compraventa realizadas entre el 1 de Enero de 2008 y el 30 de Junio de 2009, únicamente once se habían vendido finalmente al precio real de mercado; el resto estaban completamente sobrevaloradas, lo que implica una diferencia estimada de 14 millones de euros entre el precio de compra y el precio de mercado. De estos 14 millones, el banco ya habría abonado 10.

En cualquier caso, según señala la propia Fiscalía, la constatación de esta irregularidad no es motivo suficiente como para culpar penalmente a la cúpula de banco por el proceso de comercialización de sus Valores Santander.