Consideraciones sobre la Empresa: LA LIQUIDEZ

Consideraciones sobre la Empresa: LA LIQUIDEZ

0
LA LIQUIDEZ EN LA EMPRESA
LA LIQUIDEZ EN LA EMPRESA

La liquidez es uno de los parámetros básicos del activo circulante, por tanto, parece procedente que presentemos a continuación una relación de decisiones de especial incidencia sobre la liquidez empresarial:

  • De inversión y desinversión, con sus correspondientes implicaciones en amortizaciones y gastos derivados.
  • Sobre existencias, como fruto de la política de almacenes, inventarios o stocks.

No deben olvidarse las deficiencias tradicionales que pesan en la definición de los stocks: no consideración de aspectos distintos del precio, calidad, o servicio post-venta; falta de apertura a todos los posibles proveedores distintos del habitual (algo que hoy facilita de manera considerable Internet); uso inadecuado de las relaciones de poder entre proveedor y cliente; y adquisiciones centradas en el corto plazo. Todo ello puede originar, como es notorio, flujos de caja más favorables para la firma.

  • Relativas a los procesos técnicos de producción y mantenimiento de equipos con especial repercusión en los costes de explotación.
  • Relativas a la financiación recibida de proveedores o facilitada a clientes.
  • Relativas a ingresos y gastos ajenos a la explotación.
  • Relativas a obligaciones financieras derivadas de amortización de deuda o pagos de intereses inherentes a las mismas y de la financiación ajena en general.
  • Derivadas de la política de estructura de capital, aumento o disminución de éste y retribuciones al accionariado.
  • Derivadas de las obligaciones fiscales.

Todas ellas referidas al momento en que deben hacerse efectivas conforme a los presupuestos correspondientes, estimando si su cobertura se realizará con fondos propios o ajenos (crédito comercial, descuento papel comercial, papel financiero, factoring, etc.) para la negociación que corresponda y aseguramiento de la liquidez en el momento necesario. Ello contribuirá a racionalizar los costes financieros.

Tampoco debe olvidarse, por otra parte, que la gestión de la liquidez implica enfrentarse generalmente a situaciones de incertidumbre. Ello requerirá la utilización por parte de los responsables de las finanzas corporativas de técnicas adecuadas que traten de minorar o neutralizar los efectos de la misma. Entre las más recomendadas se sugieren las siguientes:

  • Las que estiman intervalos de confianza para las necesidades de liquidez. Un ejemplo de ello sería expresar que el 30 de junio próximo se situarían entre 3.000-3.500 euros.
  • Las que, como variante de la anterior, aparte de un intervalo, definen una posición central más probable Por ejemplo, (3.000-3.500) con un punto central de 3.400 euros.
  • Las que, previa consulta a expertos financieros, permiten obtener una expresión de las necesidades de liquidez.
  • Las basadas en los denominados conjuntos borrosos, resultado de asignar a los valores estimados para una variable, un nivel de presunción o posibilidad de presentación, tanto en entorno continuo como discreto.
  • Las que utilizan redes o grafos neuronales, similares a los grafos clásicos, que permiten reproducir con una cierta aproximación un proceso de liquidez, posibilitando mediante cálculos sencillos, la determinación anticipada de situaciones de insolvencia, liquidez, etcétera.

Aunque la clásica frase «los buenos negocios se muestran en la abundancia de la tesorería» tiene un valor relativo, el gestor empresarial ha de ser muy sensible a los efectos perversos que, tanto un exceso como un defecto en la misma, pueden tener en la sostenibilidad del equilibrio de la firma.